Larix/ Alerce

Guía de Especies de Bonsái

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Los libros de Harry Harrington, ya en español, por el traductor de bonsai4me.es

Bonsai Inspirations 1

Bonsai Inspirations 2

Larix es un género de unas 10 especies de coníferas caducifolias, monoicas y verticales presentes en bosques de todo el hemisferio norte. Tienen un atractivo follaje joven y normalmente muestran un brillante color otoñal. Ese follaje en agujas se distribuye en espirales sueltas en los brotes largos y en verticilos en los cortos.

Los Larix son especies muy populares para el bonsái: el material en bruto y los troncos gruesos son relativamente fáciles de conseguir, y tienen también la ventaja del radical cambio de apariencia del follaje a lo largo de las estaciones. Los pequeños conos que surgen en primavera suelen ser de color púrpura antes de volverse marrones y se mantienen en el árbol durante unos años antes de caer. El crecimiento en primavera normalmente empieza con la aparición de pequeños verticilos verde brillante en las ramas que se asemejan a brochas de afeitar.

Larix decidua/ Alerce europeo
En sus lugares de origen, centro y sur de Europa, el Larix decidua crece extremadamente rápido en sus primeros años, hasta alcanzar 50 metros o más, tras lo cual pierde esta característica y se ensancha, con una copa aplastada, con las ramas cayendo grácilmente. Sus hojas miden 1-3 cm, planas, son de color verde pálido, que se vuelve amarillo dorado en otoño. Tiene una corteza grisácea que forma grietas y crestas en los especímenes más viejos.

Larix kaempferi/ Alerce del Japón
Aunque es nativo de Japón, el L. kaempferi es ampliamente cultivado en muchas otras partes del mundo como recurso forestal debido a su fuerza y vigor. Su crecimiento como árbol joven es incluso más rápido que el europeo, aunque su altura final no es tanta. Al contrario que las ramas caídas del L. decidua, las del L. kaempferi se extienden más o menos horizontalmente. La principal manera de diferenciar ambas especies es el color de las ramitas nuevas en invierno: en el alerce japonés son de un color rojizo mientras que las del europeo son amarillas.

L. x marschlinsii (el nombre también usado Larix x eurolepis no es legítimo) /Abeto de Dunkeld
Híbrido de L. decidua y L. kaempferi, el Dunkeld muestra características de ambos padres.

Larix laricina/ Alerce tamarack (o Alerce oriental)

Muy resistente, clasificado por la USDA como “zona 3”. No estoy muy familiarizado con esta especie pero me han asegurado que en Estados Unidos está considerado como superior al resto de especies de alerce. Para más detalles del Tamarack como bonsái, recomiendo el libro de Nick Lenz, “Bonsai from the Wild”.

Notas para el Cultivo como Bonsái

Posición: Elige un lugar soleado, aunque asegúrate de que las hojas no se quemen (a menudo causado por la falta de humedad en las raíces) con el sol directo del verano. Los alerces también crecen bien en semi-sombra. Los Larix son extremadamente resistentes y no necesitan protección invernal hasta que las temperaturas caigan por debajo de los -15 a -20ºC. Ten en cuenta que se ha documentado que los alerces que pasan el invierno alambrados son menos resistentes.

Los alerces producen agujas más cortas y compactas en climas más fríos similares a su hábitat original, en condiciones de calor y humedad las agujas crecerán más.

Riego: Mantén una humedad constante. El alerce que está a pleno sol durante el verano pide mucha agua. En zonas de aguas duras intenta usar agua de lluvia o administra una dosis quincenal de abono para ericáceas que impida que el sustrato se vuelva demasiado alcalino.

Abonado: Fertiliza con intensidad tan pronto como las yemas aparezcan en primavera, con un abono alto en nitrógeno para forzar un crecimiento vigoroso: esto debería reducirse en árboles “terminados” que necesiten un crecimiento más fino. Sigue abonando bien hasta mediados de verano, cuando el árbol entra en un periodo de semi-letargo. Desde finales del verano en adelante cambia a un abono bajo en nitrógeno para endurecer el árbol de cara al invierno.

Trasplante: Los alerces se resienten cuando llenan la maceta de raíces, y necesitan el trasplante cada uno o dos años como mucho, en primavera cuando se estiran los brotes. Tampoco les gusta que les toquen mucho las raíces: no los dejes totalmente desnudos y no las podes demasiado fuerte.

Poda: La poda fuerte y la de formación es mejor hacerlas acabando el invierno: los alerces necesitan podas juiciosas en esta época del año para mantener su forma. Las podas de mantenimiento se deben hacer a lo largo del año pinzando los brotes nuevos: dejar que los crecimientos nuevos se alarguen antes de pinzarlos permite engordar al tronco y las ramas. Para ser una conífera, los alerces son muy vigorosos y pueden reemplazar el crecimiento recién podado en cuestión de semanas.

Alambrado: Los alerces se alambran mejor cuando las yemas de hoja están listas para abrirse y las ramas desnudas aún se pueden ver bien, aunque naturalmente hay que tener cuidado para no desprender esas yemas. Los alerces engordan rápidamente y hay que inspeccionar con regularidad el alambre para asegurarte de que no se esté clavando. Las ramas viejas se pueden alambrar con bastante éxito, aunque si la corteza es rugosa se marca muy fácilmente y es preferible el uso de tensores. A las ramas más viejas de todas les puede costar varios años el conseguir verdaderamente su posición deseada y por tanto necesitan alambrados repetidos.

Propagación: Siembra las semillas a principios de primavera; las estacas suelen ser difíciles de enraizar, aunque se pueden tomar esquejes semi-maduros en verano y de madera dura durante el invierno. El acodo aéreo funciona y puede tomarse a finales de primavera.

Plagas y Enfermedades: Pulgones y cochinillas.

Estilos: Adecuado para todos menos escobas, en todos los tamaños.